jueves, 18 de febrero de 2021

Micromentario Holon / JM García-García

 SER PIEZA DE UN TODO QUE SE ARRUINA
 
JOSÉ MANUEL GARCÍA-GARCÍA (NMSU)
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1| Mark Edwards, “A Brief History of Holons” (2009). Es un artículo útil para quien se interese sobre el concepto de “honon” y su función dentro de un sistema. Edwards hace un resumen comparativo entre las propuestas originales de Arthur Koestler (The Ghost in the Machine, 1967) y las propuestas de Ken Wilber (Sex, Ecology and Spirituality: The Evolution of Spirit, 1995).
 
2| El resumen de Edwards redobla mi interés por conceptos como: “mereología, “holismo” y “meronimia”. Por principio, anoto mis definiciones: (1) Mereología: es el estudio de la relación (causa-efecto) entre el todo y sus partes. Se divide en dos momentos: (2) Holismo: (holos= totalidad), perspectiva general y abstracta de un macro-sistema (“el todo es más que la suma de sus partes”). Examina la interacción de las partes dentro de una estructura homogénea. (3) Meronimias: (mero= parte), perspectiva parcial, concreta; examina las características de cada parte de interés causal dentro de una estructura (“el todo en cada una de sus partes”). Existen tres tipos de meronimias: (a) Merónimos integrados (detalle). (b) Merónimos holónicos (es todo (“hol”) y partícula (“on”), la pieza es un todo, un todo es una pieza. (c) Merónimos fragmentados, ocurre cuando la parte se convierte en trozo desprendido, o en pieza inacabada: autónoma pero incompleta. ¿Qué uso pueden tener estos conceptos? Depende el interés, puede ser filosófico (piezas teoréticas de ética), puede ser literario (minimalismo y microficción), puede ser sociológico o psicológico. En fin.
 
3a| Según Edwards, para Koestler la idea del “holon social” es (1) puramente teórica: intenta resolver el conflicto holismo vs. atomismo. (2) Un holon (ente social) tiende a preservar su individualidad, su totalidad semi-autónoma. (3) Un holon nodal controla el acceso hacia otros niveles del sistema que integra, puede llegar a imponer reglas de conducta mediante dictados (máximas, reglas, leyes) e imperativos éticos. (4): Los holones situados en las altas jerarquías tienen una constitución más compleja y por ello sus “modelos de actividad” son menos predecibles. Los holones situados en las jerarquías bajas actúan de forma mecánica y son estereotipos predecibles. (5): Las jerarquías holónicas son arbolarias, se entrelazan con otras ramas [puntos nodales] de otras jerarquías cercanas en una multidiversidad de niveles, tanto verticales como horizontes. Una jerarquía de holones debe llamarse “holarquía” [o mejor: holonarquía, para no confundirse con la raíz “holos” = totalidad]. Los niveles de una jerarquía se miden por su expansión.
 
3b| Edwards da también, un resumen de las ideas de Wiber. (1): La realidad puede percibirse como una serie infinita de interrelaciones holónicas. (2): Todo holon es social, comunal, mutualista. (3): Todo holon tiene individualidad, autonomía profunda y agenciabilidad (capacidad de decisión-acción). Un holon tiene la capacidad de auto-trascendencia, en la transformación y ser una totalidad. Todo holon tiene la capacidad de auto-inmanencia (transformación espiritual) y activa integración de sus partes.
 
4| El contraste es interesante: aunque ambos coinciden en que el holon social es autónomo y (a la vez) dependiente dentro de una jerarquía, pero para Koestler el holon social es una abstracción teórica, para Wiber es una realidad cotidiana. Para Koestler es un agente de preservación sistémica, para Wiber es un agente gregario, un conector o puente de estructuras externas. Para Koestler es un agente reproductor (cercano a la idea de fractalidad) de una jerarquía, para Wiber es un agente con capacidad de trascendencia espiritual (cercano a la noción mística de profeta). Para Koestler, solo el holon nodal tiene capacidad de poder y control, para Wiber, cada parte constituyente de un todo tiene la capacidad potencial para una transformación radical. Ambos omiten todo juicio en torno al holon-detalle y al holon-fragmento, al contexto y/o al vacío contextual.

 
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miércoles, 17 de febrero de 2021

Meronomias: Budismo | Flanagan

LA IMPERMANENCIA TIENE
(ADEMÁS) CARA DE AFLICCIÓN
 
JOSÉ MANUEL GARCÍA-GARCÍA (NMSU)
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1| Owen Flanagan “Buddhism” (How to Live a Good Life, 2020). Para Flanagan el budismo es un cambio en la economía mental. Es una guerra contra la Ira (herramienta primordial del Ego). No bastan las técnicas contra el Enojo (contar hasta diez o sublimar -desviando la ira creativamente); es necesario eliminar del todo ese sentimiento.
 
2| El budismo reconoce los ciclos de la vida (“samsara”), pero propone un escape: llegar a un estado místico de no-ser, no sufrir: el momento “nirvana” (iluminación o muerte). Flanagan propone tres herramientas para alcanzar el nirvana: (a) La conciencia de que la naturaleza es impermanente; el mundo es sufrimiento; la causa del sufrimiento es el egocentrismo; la ira es producto del ego frustrado (el deseo sin necesidad); ergo: hay que deshacer del Ego. Somos parte de un gran devenir, debemos ayudar a la naturaleza evitando el daño a los demás y a nosotros mismos. (b) La ética: debemos concentrarnos en metas buenas, sin vicios; trabajar sin dañar a nadie; decir la verdad; no matar, no vida lujuriosa, no dañar nuestro cuerpo. (c) Practicar las virtudes de la compasión (eliminar el sufrimiento), el amor, la amabilidad, la simpatía (celebración del triunfo ajeno), la serenidad y la equidad. Flanagan le otorga poco valor a la meditación budista. Mejor practicar las virtudes señaladas. Reconocer las necesidades, eliminando de ellas los deseos que llegan a convertirse en frustraciones que se convierten en rencores (el ego es odio, el odio es ego).
 
3| Fluir con la naturaleza (samsara) para apartarse de ella (mediante la práctica de una ética rigurosa) y llegar a un estado de equilibro y paz interior (nirvana). Bien. Este budismo no difiere mucho de la ética cristiana; aunque hay obvias direrencias: (a) la creencia de un dios cristiano; (b) la causalidad del sufrimiento es el diablo; (c) la falta de una práctica moral compasiva; y (d) el cristiano católico, tiene (por ejemplo) en el perdón una formalidad sin contrición. (e) Para el budista el nirvana puede ser en el ahora, para el cristiano, la vida eterna hay que esperarla luego de la muerte.


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lunes, 8 de febrero de 2021

Micromentarios: Guirnaldas | Bioy

 LAS MISCELÁNEAS SON QUIMERAS
QUE MIXTIFICAN LA VIDA
 
JOSÉ MANUEL GARCÍA-GARCÍA (NMSU)
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I
Adolfo Bioy Casares Guirnalda con amores (1988). Es una antología de “pedacerías”, de trozemas que Bioy justificó (no sin ironía) como género literario. Su argumento: ya existe un libro precursor: la Vuelta al día en ochenta mundos (que además fue escrito por “un autor argentino”). Este argumento es tan sostenible como el siguiente: a Bioy le gustan las obras misceláneas, el placer por las minucias brillantes.
 
II
Un día, Borges le comentó a Bioy sobre un autor que había publicado un libro de retazos y piolines. Las palabras de Borges fueron lapidarias (breves y sarcásticas): tal escritor: “había comenzado a publicar sus obras póstumas”. Después, en una cena, Borges se retractó al recordar la obra de Samuel Butler (Note-Books y otros escritos). Este es el origen de Guirnaldas con amores: la autoridad vio de buen grado el libro estructurado en conjuntos [es una forma “no-orgánica” de reunir textos de temas diversos].
 
III
Enumero algunos de los piolines de Bioy. (Piolín 1): “El mismo lobo tiene momentos de debilidad, en que se pone del lado del cordero, y piensa: Ojalá que huya”. Referencia a “Los motivos del lobo” de Darío, o simple conclusión después de leer las micro narraciones de La Florecillas de San Francisco (la parte del lobo de Gubbio): el lobo es un emblema del devorador que no quiere serlo, es el depredador que siente un poco de empatía, un algo de lástima, por la comida que todavía (agitada) respira.
 
IV
(Piolín 2): “En la intolerancia con que las personas nos quieren vigilar nuestra conducta cuando estamos enfermos, puntualizan las desviaciones y los yerros más imaginarios, condenan la rebeldía con que nos protegemos de sus consejos más improcedentes, descubrimos una señal de cómo irrita al prójimo nuestro mero existir”. (Piolín 3): “El cuerpo de Margarita es buena persona, pero de Margarita líbrame, Dios”. Esta frase me trae otra, de Sabina: “Nada más caótico que encontrar el veneno, el antídoto, la herida y la espina, en la misma persona”. Es el enamorado que descubre que la lengua de la amada sirve para dar placer y hacer daño.
 
V
(Piolín 4): “Para que olvidemos nuestro verdadero destino, los hombres representan el drama de la civilización. Todos son actores que trabajan para nosotros. Todos, incluso el verdugo”. Pero el gran simulacro termina siempre igual: la agonía (larga o lenta) y luego: nada: nos cae el peso del telón (que nos hunde bajo tierra o con su fuego -en tres minutos nos deja en ceniza pura). (Piolín 5): “Cuando viajamos, el presente no logra su plena realidad; es casi un pasado, casi una anécdota; por eso es nostálgico y, también, feliz”. Así, los turistas (verdaderos) salen a coleccionar objetos, fotos, algunas satisfacciones culinarias y otros breve encuentros, y todo les ocurre como en un vago recuerdo, van por calles imaginarias (igual que ir por recuerdos vivos); no ven las calles verdaderas, solo las imágenes que selectivamente amarán por años. Tal es la maravilla de los viajes.
 
VI
(Piolín 6): “El peligro más débil: la frase telegráfica y aburrir como Bennett en su Diario. El peligro más constante: el epigrama; acabar toda oración con una sorpresa, componer libros con frases que no prevén el párrafo”. En efecto, Bioy, el exceso de frases hiper-breves produce tedio (de allí la poca fama del libro de aforismo). Por eso es mejor el condimento de las breves reflexiones: es mejor un microensayo que un rosario de frases-adorno, malabares gramaticales que dibuja el ingenio en el rostro del vacío. (Piolín 7, anécdota): Un amigo de Bioy le cuenta de un joven que escribía (a full time) poemas. Luego se dedicó a los negocios. Ahora “el nerviosismo le afecta y la cara se le llenó de granos. Ahora sueña con retirarse por dos o tres meses a una chacra, a leer poesía, a abocetar algún soneto, a descansar, a curarse. Pero el torbellino [del negocio] lo tiene como loco y no puede”. Ya tendrá tiempo de sentarse a escribir los sueños de juventud a los sesenta y pico de años.
 
VII
(Piolín 8): Los demonios le han contado a Bioy que existe un infierno para los sentimentales y los pedantes. Consiste en “un interminable palacio, más vacío que lleno, y sin ventanas. Los condenados lo recorren como si buscaran algo”. Con el tiempo y el tedio, los condenados comienzan a discutir sobre cuál será el mayor de los tormentos infernales. Los demonios, cansados de escucharlos, “los echan al mar de fuego”. (Piolín 9): “Consuélate pensando: Si me va mal, le va bien”. Palabras dedicadas a un misántropo que sufre de recaídas misoegoistas o egofóbicas con tendencias a la empatía cristiana. Un caos.

 
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sábado, 6 de febrero de 2021

Micromentarios: Billy the Kid (1)

Cuadro en el que Argovia decide hacer un
inventario de las canciones que más le
gustaron sobre el Pistolero Kid

(tomado de Billy the Kid es un Disparo de Esporas)

José Manuel García-García (NMSU)

I
Tenía tantos pseudónimos (cuenta Garrett) que Billy acabó llamándose a sí mismo “Alias”.

II
En Patt Garrett & Billy the Kid Bob Dylan se llama a sí mismo “Alias”. Dylan es un criminal que usa navajas y da su voz a un par de baladas hermosas: Billy y Knockin’ on Heaven's Door. Un verso de Billy dice: “Qué lejos estás ya de tu hogar”, qué lejos quedó la casa de mamá Catherine, qué lejos quedaron los días de mesero, de vaquero, de sueños: un pequeño rancho, una vida de paz, la sonrisa de la primera amada. Qué lejos Billy. Los alguaciles te persiguen. Los Caza Recompensas te rodean. Billy, they don’t like you to be so free. Y el miedo es Garrett que dispara. Billy, tu Enemigo es un jinete (pistola en mano) dentro y fuera de tus sueños.

III
Escucho Knockin' on Heaven's Door. Canción de cuna para la muerte, la agonía. En ella se menciona la Estrella del Sheriff: Mama, take this badge off of me / I can't use it anymore. Si esta referencia fuese eliminada (que no lo será) estaríamos ante un hermoso homenaje al Pistolero y no a uno de sus perseguidores. 

IV
Cisco Kid es una canción del grupo War. Es una melodía de culto para los México-Americanos que aman las canciones Oldies. Pocos saben que Cisco es Billy, que éste último fue transformado por el cuentista O. Henry y las interminables películas de W. Baxter y César Romero en Cisco.

V
En España, Melendi le canta a un loco que soñaba con ser “Billy el Pistolero”: así, iba por las calles en su falsa cabalgadura pregonando: “que algún día sería / tan niño como fue Billy”.

VI
I’m out in a Blaze of Glory, dice un verso de Bon Jovi. Se refiere a la extraordinaria muerte del joven Billy. (¿O al empeño final de Brushy Roberts que deseaba ser reconocido como el Sublime Pistolero?): Blaze of Glory: el último Destello, antes de la Muerte, la esperanza de la Fama: el último gesto de alguien que representa una de las cuatro Virtudes Cardinales.

VII
J.M. Baule canta una versión de Dyan en español: melodía triste, hermosa, épica: los versos dan cuenta de un poeta que sabe rimar sus baladas: “Guitarras fronterizas, cantan tu gloria”, “ir de un lado a otro, tras de una estrella / Billy, ya es tiempo de descansar”.


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viernes, 5 de febrero de 2021

Micromentario: Weight | Handke

 LA FUERZA DE UNA FRASE ES EL
EFECTO DEL PODER DE UNA FAMA
 
JOSÉ MANUEL GARCÍA-GARCÍA (NMSU)
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I
Peter Handke, The Weight of the World (1977, trad., al inglés de Ralph Manheim, 1979). Es un diario, es una novela, una autobiografía, un cuaderno de notas. Es un collage descriptivo, una escritura fragmentada, un devenir no lineal, un monólogo, un acto performativo: es un yo ficcional, es la voz del hastío: 243 páginas que amplifican un pensamiento: son dos años de experiencias cotidianas (1975-1977). Pero el Diario no resiste ser diario, los fragmentos desbordan los meses, no importa si un hecho ocurrió en noviembre del 75 (con 106 entradas de pocas líneas), o si fue en diciembre del 75 (con sólo 29 anotaciones). Los meses solo son subtítulos, breves divisores que agrupan notas sobre desconocidos, amigos y mujeres: son sus gestos, sus frases, algunos detalles corporales que definen vidas con la fugacidad de una frase.
 
II
Así: los niños son seres incomprensibles, estorbosos. Los vecinos son rostros con preocupaciones demasiados ajenas. Los amigos son voces lejanas. Y los seres anónimos afirma (por contexto) memorables. Handke (o su Identidad Narrativa) es un estoico de ataraxia extrema: en su Diario podría ser el año 1945 ó el 2020, nada importa si la vida es gris, repetitiva, próxima pero inasible y además qué importa. Es el tedio del tedio: la prisión de la indiferencia, la acción (¿de quién?) que no avanza. No tiene por qué avanzar: el Diario es un calendario estancado en el presente. Pero las descripciones someras son una maravilla (después de todo es él: Handke, el poeta neorromántico de Wings of Desire). Las frases dejan huella. Obligan a repensar nuestra circunstancia de ángeles caídos (el delirio de la imaginación crea maravillas).
 
III
En el Diario se palpa el tedio, la claustrofobia, el lenguaje fragmentado que no avanza, solo hay una acción para cada personaje, un acto en la serie de actos congelados. Enumeraciones de emociones, como en una puerta envolvente hacia diversos momentos en un mismo espacio. Si fuera una película sería a base de foto-imágenes (cf. La Jetée).
 
IV
Enumero algunas de estas foto-frases: (1): “A woman doing the housework and drying her tears—both at the same time”. [Una mujer en su casa: trabaja, y se limpia las lágrimas -al mismo tiempo-]. Anónimo es el sufrimiento, solo falta el porqué de la escena. (2): “He uses his absent-mindedness as a defensive weapon”. [Usa sus distracciones como un arma de defensa]. El silencio no es una agresión, es el escudo de todos conocido. (3): “In the sickroom: all afternoon, tulip petals fell to the floor”. [En el cuarto de hospital: los pétalos del tulipán cayeron por la tarde]. El tedio: una mirada que vigila la muerte de una flor. (4): “People who don’t lose their tempers, said D., are easy to insult”. [La gente que no pierde la cordura (dijo D.) es fácil de insultar]. Lo difícil es saber si los insultos han mellado paciencias o han alimentado poco a poco un gran rencor.
 
V
(5): “The certainty that if I am really amiable nothing can happen to me”. [La certeza de que al ser amable nada malo podrá ocurrirme]. Falsa seguridad si se ignora el ánimo del Otro. (6): “Reply to a stupid, insolent remark by slowly raising my head” [Responder a un comentario estúpido, insolente, levantando lentamente la mirada]. La mejor defensa es el gesto lento del personaje tocado por la ataraxia. (7): “Time the healer—but what if time itself is the disease?” [El tiempo todo lo cura, pero ¿qué pasa si el tiempo mismo es la enfermedad?]. Momento epifánico: somos la encarnación del tiempo, su descomposición inexorable. (8): “He’s lucky; anyone can see how lonely he is” [Tiene suerte: todo mundo puede ver cómo vive en su desamparo]. La ironía contra el que gusta de exhibir su condición de víctima.
 
VI
The Weight of the World es una madeja de impresiones, de frases que todo lector cómplice debe convertir en anécdota personal. Es una serie de snopshots fijas en el detalle, en la parte de un algo: un espacio, un tiempo breve, un rostro, una actitud defensiva. Cada acto es parte de una constelación de actos meronímicos (la parte por el todo): anécdotas contadas por un supremo espartano.
 

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jueves, 4 de febrero de 2021

Meronimias (8) Argovia

MERONOMIAS
 
JOSÉ MANUEL GARCÍA-GARCÍA (NMSU)
 
(DE SOLO FALTA QUE LEVITE, 2018)
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Verosimil
Mejor una mentira literaria que tres verdades sin belleza.
 
≡ § ≡
 
Éxodo
Una a una, las palabras escaparon de esta frase a otra más perfecta.
 
≡ µ ≡
 
Reciclable
Esta frase tampoco pudo llegar a ser un Aforismo.
 
≡ § ≡
 
Anti-biografía
Cualquier parecido de este aforismo con la realidad, es pura coincidencia.
 
≡ µ ≡
 
Autodefensa
Cualquier parecido de tu aforismo con el mío, es plagio.
 
≡ § ≡
 
Nostalgia
Este aforismo es la sombra de otro que he perdido.
 
≡ µ ≡
 
Filósofo calembur
Acierta el aforismo si el orden de palabras desconcierta.
 
 
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miércoles, 3 de febrero de 2021

Mic: Caleidoscopio | Brescia/Romano

 IBA DEL COLLAGE AL FRAGMENTO
DEL FRAGMENTO AL CAOS:
QUERÍA ABARCARLO TODO
 
JOSÉ MANUEL GARCÍA-GARCÍA (NMSU)
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I
Pablo Brescia, Evelia Romano. El ojo en el caleidoscopio (2006). Inicia con una pregunta metodológica: ¿Qué son los Textos Integrados? Los investigadores responden (y yo sintetizo): Los Textos Integrados (en el campo narratológico) son: [breves] narraciones intradiegéticas. Contienen personajes (dentro de la ficción) que narran sus propias [breve] historias. Hay espacios [topologías] que son el background aglutinante de los [breve] relatos. Hay otros hilvanantes: las referencias históricas, sociales y culturales, y dentro de la narración: las inter/intra-textualidades: los títulos, los prólogos, los epílogos, los relatos enmarcados [por espacios], los patrones secuenciales, las repeticiones de estructuras (con sus diferentes grados metaficcionales). Y, sobre todo: la complicidad autor[a]-lector[a] para integrar los diversos micro-argumentos en una trama unificadora. Así, los Textos Integrados podrán co-formar estructuras novelistas (fragmentada o no).
 
II
Brescia/Romano hablan de “hilos que tejen la red en varios de los libros o secuencias”, se refieren al armado de minisecuencias o grupos de textos que presentan “un fuerte aire de familia” dentro de una narrativa amplia. Pero, los Textos Integrados, no son solo unidades menores dentro de una unidad mayor: son minisecuencias que trazan puentes de libro a libro. [O de película a película si viene al caso. Un libro se transforma en “fuente de unidades” reintegradoras. Pienso en las narrativas maximistas del siglo XIX, o en las películas como Star Wars o Harry Potter en nuestra época].
 
III
Los Textos Integrados son puentes de cruce textual, emparentan: microrrelatos, bestiarios, novelas, epístolas, poemas, biografías, épicas, notas periodísticas, etcétera [¿y aforismos?]. Los Textos Integrados son interrelacionales, conforman paradigmas que unifican tramas y temas. De texto a texto [dentro de una novela, por ejemplo, o de un grupo de novelas] hay cripto-referencias que la lectura o el lecto debe descubrir. [Así, cada Texto Integrado se convierte en una lexía para un código determinado (cf. Barthes), es un holón literario]. Brescia y Romano le dan a al/la lector/a la opción: leer cada Texto Integrado como una unidad autónoma o leerlo como una pieza para un puzzle textual. Por ello los investigadores hablan de una lectura que es conjunción, interacción entre unidades y diversidades. Brescia & Romano no están solos: la teoría de los Textos Integrados ha sido formulada por teóricos como Forrest Ingram, Representative Short Stories Cycles of the Twentieth Century (1971), Susan Garland Mann, The Short Story Cycle: A Genre Companion and Reference Guide (1989) y Rold Lunden, The United Stories of America (1999). Toca a El ojo en el caleidoscopio reunir a las otras voces, las latinoamericanas que hablan del Texto Integrado, así B&R incluyen en su antología de teorías, textos de Anderson Imbert (“Abriendo camino: una primera definición de los ciclos cuentísticos”), de Gabriela Mora (“Notas teóricas en torno a la colección de cuentos integrados”) y de Lauro Zavala (“Fragmentos, fractales y fronteras: género y lectura en las series de narrativa breve”), entre muchos otros. Uno puede darse una idea precisa del alcance práctico de estas formulaciones académicas.
 
IV
[Agrego: en la literatura mexicana hay varios ejemplos de Textos Integrados, pienso en Cartucho de Campobello: consta de micro-textos que conforman una novelización controlada por una voz narrativa, tenemos una trama histórica (el villismo en Chihuahua) y una serie de repeticiones temáticas (la muerte, la suciedad, la derrota) entre micro y micro. ¿Cómo leer Cartucho, como una obra con un macro-tema unificador (es decir, una novela), o como una serie de Textos Integrados (es decir, como una obra fragmentada), o como una serie de cuentos independientes (mónadas cerradas, ensimismadas) sin conexión entre ellas? Otros teóricos (cf. Lauro Zavala) hablan de Textos Intercalados, como es el caso de Pedro Páramo donde la fragmentación es extrema: marcadas textualmente con breves espacios divisores, tiene una dispersión narrativa en micro-tramas. El o la lectora debe atar cabos entre momentos secuenciales para recuperar (por ejemplo) la historia de Susana Sanjuan y de otros personajes. Para el gambusino de frases, aforismos y microrrelatos, tanto los Textos Integrados como los Texto Intercalados son un preciado momento en un texto amplio, son los easter eggs de la ficción, las lexías nodales que ayudarían a sitiar los momentos agnitivos en una obra literaria. La antología de Brescia/Ramano es más que necesaria para entender las estrategias del minimalismo literario en la literatura en lengua española. Adenda reflexiva: ¿nos atreveremos alguna vez a leer los libros de aforismos como si fueran Textos Integrados?].
 
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martes, 2 de febrero de 2021

Micromentarios: Minaturas | Calva

EL DECORO ES EL MEJOR
DISFRAZ DEL SARCASMO
 
JOSÉ MANUEL GARCÍA-GARCÍA (NMSU)
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I
Vicente Calva Hernández. Miniaturas y granitos de anís. Calva nació en Santiago Tetla (Estado de Tlaxcala), ignoro las fechas de su nacimiento y de su muerte. Sé que radicó en Cd. Juárez gran parte de su vida, y que fue médico y “activista cultural” en los años 40 (época de Oro del Ateneo Fronterizo). Calva publicó poemarios, cuentarios y aforismos. Su obra (sin difusión) fue la siguiente: Lirio mártir (1968), Sinfonía poética (1970), Romances y corridos (1971), Siluetas crepusculares (poemas,1975), Voces interiores (poemas, 1976), El espejo roto (cuentos, UACJ, 1982), Mosaico infantil, poemas para niños y adolescentes (1985), Astillas del sol (poemas y aforismos, s.f.), Pinceladas de otoño (poemas, s.f.), Miniaturas y granitos de anís (aforismos y poemas, s.f.), Caleidoscopio (poesía, s.f.), La voz del alma (poemas, s.f.), Pedrocles Hernández: Anecdotario picaresco (s.f.) y Cuentos de colores (1996). El mejor Calva está en sus primeros poemas y en algunos de sus cuentos (El espejo roto, Cuentos de colores) y, sobre todo, en sus miniaturas literarias. Su poesía es una mezcla de meditaciones filosóficas: fugacidad de la vida, sensualidad (“Mujer, la flor de tu sonrisa ha venido a deshojarse en mis labios”), necro-reflexiones (“Sobre el camino sangrante del bisturí, el médico florece inmaculado”), también escribió poemas de candor romántico, de religiosidad contemplativa. Calva fue un escritor mórbido: gustaba de lo visual-morboso (el médico fascinado ante la enfermedad y la belleza yerta), de la contaminación-mórbida (vaivén constante entre la epifanía y memento mori) y de la ternura-mórbida (un estilo que combinaba la ternura con la pedagogía altruista). Era la morbidez en sus tres acepciones. Calva fue (por definición) el Escritor de Provincia: aislado, autopublicado, sin difusión ni influencia. Heredero de un greco-latinismo vasconcelista: el deber de ser un clasicista en medio del desierto (cultural) fronterizo. En una breve nota biográfica, Marco Antonio García, dice en 1991: el Doctor Calva estudió medicina en la UNAM, comenzó a publicar desde 1940 en la Revista Amenidades, en el Universal Gráfico (1941-1943). Tiene 14 libros, y 7 manuscritos inéditos (cf. Memorias del Segundo Festival Literario de la ciudad). En 1997, Calva obtiene una mención honorífica en el concurso Binacional de Poesía “Pellicer-Frost” y seis de sus poemas son publicados en Entre líneas II (1998).
 
II
El libro Miniaturas y granitos de anís, consta de dos partes: “Miniaturas” (fábulas breves) y la “Granitos” literarios que son 590 micros de poesía reflexiva (o filosofía frasística). Citaré 5 de sus microrrelatos: (Miniatura 1): “Asesinato”: “El endemoniado reloj, no tuvo tiempo de salir de mi habitación. Tomé una pesada bota y con ella despedacé su odiado rostro. Satisfecho, volví a la cama. Por primera vez en mi vida he conocido la delicia de matar el tiempo”. (Miniatura 2): “Luciérnagas”: “Dos luciérnagas conversan: -Y bien -dice una-. ¿A qué dedicas tu vida? -Yo, soy la bordadora de la noche. ¿Y tú? –Pregunta la otra-. -Yo, enciendo los luceros”. (Miniatura 3): “Soborno”: “Cuando vas por el pueblo repartiendo sonrisas y dinero, no creas que pienso en la nobleza de tus actos. Sobre la llaga de tus crímenes, andas poniendo gotas de silencio”. (Miniatura 4): “Moneditas de oro”: “Por el amplio y solitario patio de mi casa, riego todas las mañanas granitos de trigo. Un bullicioso enjambre de gorrioncillos viene a recogerlo. Picotean y saltan, bailan y picotean; cuando están satisfechos, suben a la rama del almendro. En mi honor, derraman el oro de su canto”. (Miniatura 5): “Conformidad”: “Dos abejorros conversaban en el interior de una azucena. El más fornido dice al más débil: Reclamo para mí, todo el néctar de esta flor. El otro, indefenso y sumiso responde: No te lo disputo. Me conformo con el aroma”. Son brevedades de engañoso candor: juegos literal-literarios. Cada micro es una referencia didáctica: Heráclito moderno dándole un zapatazo al tiempo; luciérnagas puntualmente circadianas (la infantilización del tiempo-en-fuga); la corruptela como práctica inmanente del farsante-busca-votos; la naturaleza como un divertimento en el jardín del estoico Cándido. La vida es una anécdota fabulable, un bestiario que la harmonía (ecológica) demanda: decoro decorativo: estética contemplativa de remansos, lugares amenos (no te alteres: sé feliz en el jardín de tu vida).
 
III
De Granitos de anís:  Eco-temáticos: (Granito 1): “La luna se baña en el remanso del río. Mi pensamiento besa su desnudez”. (G 2): “El canario es el corazón de una cajita de música”. (G 3): “El puñal milagroso de la brisa hiere los nardos; los nardos en su agonía exhalan suspiros de perfume”. (G 4): “En la hamaca de la araña el viento duerme la siesta”. G 5): “La rosa conquista con su serena belleza y esclaviza con su invisible cadena de perfume”. La morbidez tiene sus momentos epifánicos: instantes de ternura-erótica; instantes de agniciones (el canario es un corazón: es el mecano musical de los días); instantes de aromas avasallantes; instantes, instantes de close ups eco-ensimismados (la brisa en la hamaca (mortal) de la araña: candor sin horror); instantes donde el aroma de una flor es su destino. Con Calva, el mundo se transforma en breves recortes de candor, en miniaturas veraniegas para el álbum de una ataraxia moderada.
 
IV
Granitos de anís filosófico: (Granito 1): “Por los escalones de la ignorancia, con paso lento sube la sabiduría”. (G 2): “La última palabra sobre Filosofía, la tiene el silencio...”. (G 3): “Para conocer un poco de la vida, necesito olvidarme de mi propia existencia”. (G 4): “El tiempo que despilfarra la juventud, sería sublime gastarlo en la vejez”. (G 5): “De estación a estación, va el tren devorando a los hombres”. Snapshots del pensamiento: filosofía vía poesía: dibujos mentales, jerarquías discursivas: el ascenso al pentagrama del pensamiento: la mirada fija entre los abismos del silencio: el deseo de salir de sí y ser la perspectiva del ojo-de-dios por encima de su creación: las breves recompensas de lo efímero: la injusta distribución del tiempo-vida: el tiempo (mismo) que nos devora, que es nuestra esencia en movimiento: Saturno-tren devorando a sus hijos.
 
IV
Confesiones en granitos de arena: (Granito 1): “Si pasaste frente a la casa de los vicios y no franqueaste la puerta ni cerraste los ojos, tú, no eres un hombre; eres un santo”. (G 2): “El látigo de la razón no ha logrado dominar mis pasiones”. (G 3): “El trampolín de mi lengua lanza las palabras al vaivén del viento”. (G 4): “Como juez, condeno mis errores. Como pecador, los justifico”. (G 5): “La avispa del pecado, edifica su panal en mi cerebro”. (G 6): “Mi mejor poesía no la puedo escribir. Ella florece en lo más íntimo de mi alma”. (G 7): “Cuando se apagan las brasas del amor, el pensamiento empieza a difundir su aroma”. (G 8): La herida hecha por la espada, cicatriza. La herida hecha por la lengua sangra toda la vida”. Las confesiones del Doctor Calva son (entre otras cosas): la sonrisa irónica ante los jueces moraloides: la aceptación de sí (entre Epicuro y Epicteto): la confesión de la auto-censura: la condición cíclica de la emoción (el ciclo del fuego y la ceniza): las huellas de las cicatrices del sarcasmo. Calva por Calva: la baraja del aforismo es un obituario de datos, una biografía de breves parrafadas, el decoro que obliga a no decir aquello que compromete la paz hogareña. Tal es la historia de los muchos libros de Calva, sus textos como una práctica de vida después de las horas de consulta. Libros-muestrario de estados de éxtasis y de (leves) desengaños. Calva grecolatino, con algo de modernismo (Darío), con algo de poeta maldito (vertiente acallada por el padre de familia responsable), con una pizca de Esopo y otra de Juvenal hiriente, pero moderado.
 
 
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lunes, 1 de febrero de 2021

Meronomias (7) Argovia

MINIFIESTOS (1)

JOSÉ MANUEL GARCÍA-GARCÍA (NMSU)
 
(MINIFESTOS DE SOLO FALTA QUE LEVITE, 2018)
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Anhelo de jubilado
Ser el copo de nieve que desate la avalancha
 
≡ § ≡
 
Aforismo
Gota que refleja el mundo.
 
≡ µ ≡
 
Schopenhauer
Después de todo, todo acaba en nombre, fecha y apitafio.
 
≡ § ≡
 
Pasatiempo
Atesora lo creíble de una historia: le sirve de remiendo para otras mil versiones.
 
≡ µ ≡
 
Casi un consuelo
Una buena fantasía es tan real como un recuerdo.
 
≡ § ≡
 
Paciencia
El sarcasmo debe cocinarse a fuego lento.
 
≡ µ ≡
 
Obituario
Solo uno de sus versos fue memorable.
 
 
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viernes, 29 de enero de 2021

Micromentarios: Memorias | Escobar

 MICROMENTARIO: LA MEMORIA TAMBIÉN
SE PIERDE EN LOS PASILLOS DEL OLVIDO
 
José Manuel García-García (NMSU)
 
I
En el 2005 publiqué Don Rómulo Escobar: artículos y ensayos, 1896-1946. Incluí los 30 artículos de las “Memorias de Paso del Norte”. Eran breves textos que don Rómulo envió al Boletín de la Sociedad Chihuahuense de Estudios Históricos en los años 1939 a 1946.
 
II
Las Memorias de Rómulo son nostalgias concisas (no exentas de humor ranchero), anécdotas en serie: historias familiares (el Padre como Figura Patriótica), descripciones de los Hombres de Antes (que eran los absolutamente honestos), relatos de las diversiones pueblerinas y de aquella antigua economía basada en el cambalache agrícola. El Narrador de estas crónicas es un Científico desplazado por las invenciones instantáneas de la modernidad: es su deseo ignorar las nuevas calles, los nuevos nombres, olvidar a los jóvenes que no honran con su existencia el Sagrado Ayer. Y sin embargo, leyéndolo, uno tiene una impresión de primera mano de lo que fueron los paseños-juarense del siglo XIX, los que se auxiliaron del Río Bravo para crear una economía de frutos estacionales: personajes sencillos que vivieron momentos de estoicismo circunstancial: hambrunas, guerras (contra los apaches), pobreza agraria y una ecología a merced de climas extremos. Paso a reseñar algunas de las crónicas / memorias de don Rómulo:
 
III
(1) “Mano Güero”. Es la primera crónica (publicada en abril de 1939). Es sobre un indígena local, popular por su pasado guerrero contra los apaches. Al niño Rómulo le vendió un escudo (por un poco de vino) y muchos años después, el joven Rómulo conversó brevemente con él. Luego, para el Rómulo anciano fue un recuerdo entrañable. (2) Crónica “Don Pablo Federico”. Traza la figura del “alcalde de aguas”, personaje Patriarcal [palabra del agrícola siglo XIX] respetado, que sabía de la justa distribución del agua para los sembradíos y que aparecía donde era más requerido: ahí estaba pacificando disputas de labradores, realizando vigilancias nocturnas o crepusculares. Don Rómulo lo recuerda como parte mimética del paisaje: su figura la podía ver “a la hora en que salta el lucero, cuando canta sus murmullos el agua que pasa por nuestras acequias, cuando se llena la tabla y se abren las sangrías para regar la siguiente, cuando se está cuidando a los rebalses sin más ruido en el aire que el del agua que pasa, el de los perros que cuidan y el de los gallos que saludan al nuevo día”. Don Pablo: es la omnipresencia que supo preservar la armonía entre ciclos ecológicos y vidas humanas (leve dibujo poético de un anciano que recuerda una vivencia infantil).
 
IV
(3) “La cueva del ermitaño”. Trata de un misterioso personaje que vivía en el Cerro Bola. Era italiano, vivía del auxilio de los piadosos lugareños. Escribió un cuaderno de Memorias que “estaban escritas con pésima clase de plumas, con las peores clases de tintas y creo que hasta pedazos de carbón y almagre”. El cuaderno se perdió en la “vieja casona” de la familia Escobar. Un día, el hombre se marchó y fue muerto a manos de los apaches (en su travesía hacia San Antonio, Texas). Rómulo se pregunta: “¿Cuánto habría sufrido en la vida para llegar a la cima de la tristeza y de la misantropía un hombre que no era un hombre inculto sino más bien un desgraciado?” (4) “Los Uranga” personajes temerarios que tenían el negocio de las diligencias Paso del Norte a Chihuahua: “Desde que se divisaba en el camino la polvareda que venía haciendo el coche, salía la gente de sus casas para presenciar la llegada. Las mulas sudadas y trabajadas, los pasajeros empolvados y con caras de dicha y en el pescante el cochero y el sota, símbolos de valor y de la habilidad que habían traído a los viajeros a feliz término”. Don Rómulo escribió también de otros miembros de la reciedumbre ranchera: los canoeros Acosta (que tenían unas plataformas para cruzar carretas por el Río Bravo); el Coronel Joaquín Terrazas, que derrotó a los apaches y del que Rómulo narra una anécdota: el día en que un conductor de tren le exigió un boleto para un familiar que lo acompañaba: “si en aquellos momentos había un tren que recorriera aquellas vastas llanuras, era debido nada menos que a aquel hombre a quien se le cobraba un pasaje de un niño”.
 
V
También escribió de los sacerdotes conservadores: el cura Borrajo que prefirió destruir los badajos de las campanas que prestárselos los constitucionalistas. El cura Ortiz del que narra lo siguiente: “Cuando la guerra con los norteamericanos al liberarse la primera batalla con el coronel Doniphan en Temascalitos (cerca de Las Cruces, Nuevo México), el cura Ortiz andaba socorriendo a los heridos y confesando a los moribundos. De pronto, un grupo de soldados americanos se dirige hacia él. El manso Cura tiró el crucifijo que llevaba, tomó el fusil de uno de los heridos y parapetándose tras el cuerpo de un caballo muerto, comenzó a disparar contra los invasores”. En las crónicas de Don Rómulo no hay odio, escribe de los Curas con el gusto que otorga el indulto personal de rencillas pretéritas entre liberales y conservadores.
 
VI
Son pocas las crónicas dedicadas a los eventos sociales, enumero: (a) La creación del Teatro local gracias a la afición operística de don Espiridión Provencio. (b) Las Ferias a las que acudían gentes de toda la región para vender sus productos agrícolas y asistir al circo y jugar carreras y “chuzas” (bolos) y comer “orejones” y matar liebres a garrotazos (evento que describe don Rómulo con un gusto particular), y otras diversiones que (anota melancólicamente): “al recordarlas me parece que la sociedad sencilla y unida de aquellos tiempos ha cambiado mucho; que aquellas costumbres de pueblo chico, aislado por desiertos, eran mejores que las que nos han traído los ferrocarriles; que las gentes de aquellos tiempos eran mejores”. Su juicio ético es sobre todo una demarcación sentimental, un dictado de identidad y pertenencia.
 
VII
En la última crónica de don Rómulo Escobar (“La chuza”: noviembre de 1946) no abandona el tono festivo (estamos ante un escritor consumado), pero ya incapaz de abandonar el tono de caducidad generacional. Lo cierto es que don Rómulo fue un autor prolijo, publicó enciclopedias de agronomía, infinidad de artículos sobre agricultura y cultura ranchera, y escribió de 1896 a 1936 una serie de ensayos que tituló Eslabonazos (editados luego en un libro con el mismo nombre), esperó tres años para volver a escribir y lo hizo recreando sus Memorias que se convirtieron en las únicas crónicas escritas por un juarense anclado en el siglo XIX.


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martes, 26 de enero de 2021

Microm: Joker | Phillip/Phoenix

MÁS ALLÁ DEL MAL ESTÁ EL
ROSTRO DEL VACÍO
 
JOSÉ MANUEL GARCÍA-GARCÍA (NMSU)
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I
Todd Phillip, Joker (2019): psicología alterna, alternidad fundacional: enésima versión del origen del mad-mal: Joker: lenta y dolorosa germinación de la mueca de la Angustia Trágica; potencial precuela de una línea biográfica del entrañable Payasito Asesino, hijo del (multi)universo DC. Joker-Phoenix: neo-mito que a los groupies del Joker-Ledger les quedó (existencialmente) profundista: ellos que aman la adrenalina-teenager, la explosión batmanesca y la cara sombría de un Guasón cómodamente nihilista, haighschooleramente justiciera (etcétera); ellos, se enteran del neo-origen más que patético de su adorado antihéroe (atrapado en una red de terapeutas sin Empatía). De allí el gran valor de este Guasón-Phoenix: es el Joker para Maduritos que se angustian, que entienden de psicologías en proceso regresivo, de locuras profundas, del paso franco hacia la perfecta ataraxia social, hacia la indiferencia más allá de Lo Decadente (la maldad no es moral: es psicológica dirían más que convencidos). Joker: más afín a Caraco (cf. Breviario del caos), a Ciroan, o al lejano recuerdo de El muro sartreano. Pero éstas son solo referencias “Continentales” que pocos gastarían su tiempo (tal vez) en hacer. Joker es (después de todo) una película de impresiones estridentes, de emociones para un curso de Psicología 101, para el Film-comic, o para la colección “Joker and Philosophy” de la industria Open Court.
 
II
Antes, recordemos algunos momentos iconográficos del Guasón-Phoenix: (1) El Joker bailando escaleras abajo en slow-mo y con “Rock and Roll Part 2” de fondo musical. (2) El Joker-Fleck caminado por los pasillos del Arkham State Hospital mientras canta “That’s Life” (himno del luser con alma de rencor estoico). (3) Los momentos en que se maquilla. (4) Los momentos de risa convulsiva. (5) La escena donde Fleck mata al bully Randall mientras el breve Gary solloza desconsolado. (6) Los diversos momentos de Fleck ante el espejo: el disfraz (versión final) del Joker. (7) Algunas de sus frases: (a) "I hope my death makes more Cents than my life.” [“Espero que mi muerte valga más Centavos [tenga más sentido] que mi vida”]. Patético juego homofónico entre “Cents” y “Sense”.  (b) “Is it just me or is it getting crazier out there?” [¿Es mi idea o afuera es una verdadera locura?”]. La primera frase viene del abismo colectivo de la desolación, la segunda de una sociedad apocalíptica y sin el héroe Murciélago.
 
III
El Joker: figura que encarna la angustia, el ejemplar dañado, esa desolación tan suya (de la sonrisa a la mueca, a la carcajada conmovedoramente siniestra). Y el pobre Arthur Fleck (Joaquín Phoenix): punching bag de una sociedad al borde del delirio colectivo, una ciudad (NY)Gotham ochentera, sembrada de basura y de políticos herederos del gran cinismo económico-discursivo. Fleck será el Guasón, el Joker, el Risas, lo importante es ver cómo poco a poco se va larvando en él ese personaje tan Batman: The Killing Joke, tan Taxi Driver y tan The King of Comedy: Fleck: personaje que intenta ser comediante (sus chistes son micro-tragedias sin humor), quiere ser vigilante armado, perseguidor de vecinitas (que suene ese violonchello-Guðnadóttir). Fleck: el peor de los mediocres en materia de chiste, obsesionado por ser la estrella de un programa-tv (“The Franklin Murray Show”). Fleck metamórfico: Joker crucificado, víctima de una madre desquiciada. Fleck-larva que se alimenta de fracasos, de impotencia verbal: Repertorio de la Victimología: imán de todos los golpes, los insultos, la jodiez psicológico-existencial. Zepillín-Carnaval de 24 kilos y luego: Guasón (igual de flaco, pero con personalidad siniestra: maquillaje, pasitos-fem y cigarrillo eterno) baila que baila en medio del apocalipsis (que indirectamente) él ha creado, y mientras ciudad Gotham arde, él (cual Nerón ensimismado) es un arcoíris de sangre sobre un auto: ha nacido del Hijo del Más-allá-del-Mal.
 
IV
Ciudad Gotham: alfombra de basura, hormiguero de una multitud que ignora su condición de muchedumbre, y en medio de ella un payasito sostiene un anuncio y baila para que una pandilla lo asalte. Payasito pateado que sufre (cual pagliacci frente al espejo: llora su tinta negra y (simbólicamente) se cubre la lengua de blanco. Pobrecillo, y apenas es el principio de su película ya se ganó la empatía del respetable público. Pobrecillo Arthur Fleck: frente a una Trabajadora Social, doña Apática, que le pide (por enésima vez) el Diario donde Fleck anota sus frases de angustia suicida. Pobre Fleck: se entera de que no hay fondos para sus medicamentos ni para su tratamiento psiquiátrico. Resignado, sale a caminar hacia la Desesperación (aquí, el Cello de Guðnadóttir). Tiene ante sí dos Vías: la Real (el peor de los mundos posibles) y la Imaginaria (el mejor de los mundos posibles). Por la Vía Real, es un Fleck sin medicamentos: volverá a ser paciente del Arkham State Hospital. Por la Vía Imaginaria (alucinada), Fleck seducirá a una guapa madre-soltera, será entrevistado por su teve-ídolo, Franklin Murray (Robert Deniro), triunfará en su acto de stand-up comedian, tendrá compañía y acostones, y probará ser el rey de los payasos anarquistas.
 
V
And Now: (Interrupción lírica, versión lúdica): “Así es la vida” / Eso dice la gente. / Estás cabalgando sobre abril / Y en mayo caes / Pero sé que todo cambia / Que vuelves a montarte en junio. // “Así es la vida” / Me digo / Qué graciosa la gente que se divierte / Pisando nuestros sueños / Yo no los dejo, / no me pueden detener / El mundo sigue girando y yo con él: // He sido títere, mendigo, / pirata, poeta, peón y también rey. // He estado arriba, he estado abajo, una y otra vez / Y al darme de frente / contra el duro piso / Me levanto y vuelvo a la Carrera otra vez. // “Así es la vida” / Quién lo niega / He pensado dejarlo todo, / Pero mi corazón me detiene / Ahora, si nada ocurre este julio / Me dejaré morir / Adentro de una pelota. / Qué tal. [Sin la voz de Sinatra, pensemos en una buena sustitución].
 
VI
La Vía Real (o secuencias de una realidad posible): Fleck recibe una pistola, se le cae en pleno show de payasito bailarín, lo echan del trabajo, en el metro mata a tres riquillos borrachines (hecho que acelera el estallido de la violencia social), espía a la inaccesible vecinita, se entera que Thomas Wayne es su padre biológico (fake-news), visita la mansión de los Wayne (conoce al futuro Batman), la madre sufre un infarto. En la tele, Murray se burla del stand-up del cómico Fleck (lo llama joker-ridículo). Fleck es golpeado por Wayne (“yo no soy tu padre, tu madre Penny te adoptó”). Fleck se mete a un refrigerador, lo salva la invitación para el Show de Murray, va al Arkham State Hospital, descubre que su madre adoptiva (la loca Penny) lo torturaba. Fleck mata a mamá, luego mata a su excompañero de trabajo. Se maquilla (emerge así el Fabuloso Joker), va al tv-show, danza feliz (gran momento icónico), es perseguido por dos ineptos policías, escapa, llega al Show de Murray. Joker (luego de un reclamo airado) mata a Murray. Es llevado en coche a la estación de policía, chocan, al Joker lo sacan por la ventanilla (metáfora del nacer): despierta para bailar ante sus adeptos (groupies, disfrazados de manifestantes violentos). Fleck ha muerto: ahora es danza y pintura roja en el rostro del Joker, figura de algún poeta neomaldito. / Corte /: Fleck en Arkham State Hospital, cantando That’s Life: Fleck asesino (una terapeuta menos), otra vez: danzarín (la sospecha de que ese es su único argumento discursiva). Fleck, pobre Fleck: el Manicomio será tu casa, hasta nueva película, nuevo proyecto DC.
  
 
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sábado, 23 de enero de 2021

Micromentarios: Diario | Cortázar

 CUANDO EL PENSAMIENTO ERA
NUESTRA ÚNICA EXISTENCIA
 
JOSÉ MANUEL GARCÍA-GARCÍA (NMSU)
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I
Julios Cortázar, Diario. En el 2017 fueron publicados en un solo volumen: Divertimento [escrita en 1949], El examen [escrita en 1950], Diario de Andrés Fava [escrita en 1950] y Los Premios [1960]. Son los primeros textos de Cortázar: Los Premios es una obra extensa, las otras tres, son novelas cortas. De El examen se desprende un personaje: Andrés Fava que (dentro de la ficción de El examen) pasea por la ciudad de Buenos Aires y escribe un Diario. Se trata de un cuaderno de apuntes, una obra autoficcional donde hay reflexiones de lo cotidiano y referencias a personajes y eventos de El examen. Por esta época, Cortázar-Fava prefiere la frase breve, el evento axial: la suma de anécdotas de un Yo novelizado(r), un flâneur medio snob, medio filósofo, medio erudito, es decir, todo un argentino afrancesado (surrealista, existencialista y con un pesimismo irónico de un Ciroan).
 
II
La primera anotación de Fava es la siguiente: “Me revientan estos mocos mentales”: “diarios de vida, vida de diario”. Estamos ante una típica estrategia cortazariana: dejar en claro que a él los géneros le molestan, pero continuar en ellos, divertidamente malcontento. Más adelante, menos snob (y más cursi), Fava dirá (ironía mediante) que sus notas son “suspiros verbales”. Veamos algunos de estos moco-suspiros: (1): “Tener el poema sin palabras, enteramente formulado y esperando; saberlo. Sin tema, sin palabras, y saberlo”. Ser poeta antes (o después) de tocar las teclas, sentir orgánicamente la poesía. Luego, cumplir el ciclo: escribir una meditación sobre el ser poeta sin papel ni tinta, sin máquina ni obra escrita. (2): “Lo eterno alcanza forma en la acción del hombre”. Es un coqueteo filosófico que va de Schopenhauer a Sartre: del movimiento metafísico de la Voluntad-Representación al ser (socialmente) activo, aunque es una acción solo reflexiva: que va de la metafísica ficcionalizada (un poco a la manera Borges) a la patafísica (como ética lúdica), así encontramos [Nota 3] lo siguiente: “Me pregunto si le ocurre [a equis personaje] reparar de pronto en el absurdo, por comparación con lo cósmico, si da a veces un paso atrás para que el enorme monstruo contra sus ojos sea de nuevo la mosca posada en el aire”. El perspectivismo: el objeto visto desde distancias y momentos múltiples, del close up sinecdótico a la visión panorámica, en una secuencia excéntrica, la perspectiva como una amplificación recursiva, saturante.
 
III
(Nota 4): “Una cosa es acariciarte el pelo, y otra encontrarlo en la sopa. (Oído al cronista)”. Del perspectivismo pasa a la recontextualización: el objeto que cambia de lugar y tiempo y al hacerlo modifica su función: será (en este caso) un objeto de atracción o repulsión (motivo que hace sonreír al patafísico Fava). (Nota 5): “Otra definición del terrible señor: El hombre es el animal que hace inventarios”: lleva a la escritura (o la memoria) jerarquías mentales, paradigmas para enfrentar su mundo, el inventario (el Diario) es una autodefinición. (Nota 6): Fava cita a Sartre: “El hombre es la suma de sus actos”. No un acto, una anécdota, sino la totalidad de actos que dan un perfil, una Figura de sí (visión panorámica, holística, imposible de lograr): el hombre es más que la suma de sus actos. Sí Sartre, pero ¿cómo? (Nota 7): “Ser bueno es siempre olvidarse de algo, creer que la fiesta va a durar”. Es una renuncia a la perspectiva fiscalizadora de los moralistas y situarse (como el pelo de la nota 4) en la maldad (es posible que Fava piense en la tradición de los poetas y los filósofos malditos).
 
IV
(Nota 8): “Es evidente que primero somos oneness y recién después —oh inteligencia, perra magnífica— viene la parcelación. Del todo a las partes, como le gustaba al viejo Parménides, cuya es la Gestalt”. La unicidad perdida, el quedar del lado de una vida fragmentada, auxiliarse de armas elementales: el perspectivismo, la reconstextualización voluntaria (la belleza surrealista) como maneras de alcanzar (nostálgicamente) la visión totalizante perdida: el sueño de volver a Unidad arrebatada: Fava y sus coqueteos con el Zen. (Nota 9): Fava recibe una llamada equivocada, cuelga, luego experimenta un sentimiento de lo extraño: “Después, cuando no es más que silencio, me pregunto quién es ese hombre. Dónde está, como es la habitación desde donde me habló. Nos cruzamos por tres segundos, y conocimos nuestras voces. Y no teníamos nada que decirnos, hablábamos con un error”. Aquí hay desplazamiento (error circunstancial) y una perspectiva equivocada, el resultado es una conexión, una relación que estorba a la unicidad (si seguimos la secuencia del pensamiento de la nota 8). (Nota 10): La vida de algunos es “como una mudanza imperceptible, una casa que perdiera uno a uno sus muebles, sus cortinas, sus cuadros, mientras la vida de los moradores continúa sin variación posible”. El desplazamiento es ahora una angustia por la entropía, ese movimiento que aleja las posibilidades de la unidad. Hay un tono irónico de resignación, pero también de nostalgia que es otra expresión del pesimismo. (Nota 11): “Un miedo tan enorme a ganar la lotería, que compra número tras número para alejar la suerte”. Se refiere a esos actos elementales de ironía práctica, de angustia (otra vez) que lo lleva a un ejercicio patafísico, como una terapéutica a contracorriente. Acto que conduce a un desenlace parecido al que (sin angustias) juega y pierde con el número que le tocó de vida.
 
V
Diario: novela breve que simula ser cuadernillo de notas. Cortázar utiliza así el género literario más libre de todos: una miscelánea sin ataduras estructurales, sin linealidad temática, donde predominan los micro-tramas monádicos (completos, autosuficientes) y los temas fragmentados (abiertos, incompletos, abandonados). El lector puede realizar una “lectura de caracol” (lenta) o puede “escanearse” la obra a parrafada por minuto: el Diario es un juguete lúdico, un librito pre-rayuelesco cortazariano (en el fondo, Rayuela es un par de diarios fundidos en un solo). Un diario estocástico por ese azar de apostillas: no se sabe qué tema seguirá después de un párrafo a otro. El diario es un collage de posibilidades, un compendio de sorpresas, su ritmo será circadiano (circa: “alrededor del”, “dies" día): despertar, meditar, vagar, comer, volver a la calle, conversar en un Café, esperar la madrugada en alguna reunión, etcétera. Y entre nota y nota el espacio en blanco: silencios sembrados con palabras: construcción de fragmentos y holons [holones] literarios. Y el calidoscopio de visiones y pensamientos, y la vida desplazándose hacia una entropía, irremediablemente hacia la nada.
 
 
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jueves, 21 de enero de 2021

Micromentarios: Anécdotas | Harvey

 LA ANÉCDOTA ES UNA INDUSTRIA
QUE DIFAMA Y DA FAMA
 
JOSÉ MANUEL GARCÍA-GARCÍA (NMSU)
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I
Paul Harvey (locutor) The Rest of the Story (1997). Harvey es (fue) el Norman Rockwell de la radio norteamericana. Su voz inconfundible, sus frases: el suspenso in crescendo de sus anécdotas: la emoción exagerada en un detalle alusivo, distraccionismo puro, lleno de pausas, del silencio y sorpresas (el cierre antes del good-bye). La información es un biombo de temas trillados: Harvey, strep-tease de micro-historias que flotan en la transparencia del olvido social: personajes públicos o históricos, misterios cifrados en crypto-referencias, hints, adivina-adivinador. Su narrativa era breve (la Historia: una anécdota de 3 minutos), su voz, el remate contundente, despierta-sonrisas: y lo que he contado (decía) le ocurrió a Lincoln, a Babe Ruth, a Faulkner, etcétera. Obituarios para el asombro, comidilla develada para un público-groupie. Y yo, en el freeway (75 millas por hora) partícula entre 24 millones de escuchas, apresados en la voz-Harvery, transportados a otras décadas, visitando la “esencia americana” o sus representantes, mitos abreviados, tan cercanos, tan distantes, tan ajenos. Personajes construidos con el acento diáfano del midwestern, el neo cuenta-charras, que al narrar idealiza el hastío norteamericano, lo cubre de micro-orgullos moralizantes, distinciones nacionalistas.
 
II
La fórmula del éxito: una buena anécdota. Primero: un personaje secundario se acerca al protagonista anónimo (o todo inicia con una descripción amena). Luego la historia agarra vuelo: la voz siembra incógnitas desconcertantes, melodramas efímeros. Luego vendrá la culminación sorpresiva: se revela el nombre del protagonista. La anécdota habrá llegado a “feliz puerto”. La leyenda urbana deja de ser cliché si es de bien contada.
 
III
Harvey el anti-comunista feroz, el activista del McCarthyism, el político que guardará silencio ante los héroes de la vieja izquierda, tuvo solo talento: contar narraciones breves. Su estilo quedó en youtube y en las librerías de viejo, en libritos como The Rest of the Story, donde hay tesoros para los amantes de la narrativa breve. Enumero algunos ejemplos: (Anécdota 1) “Futility”: un autor (Morgan Robertson) escribió en 1898 la novela Futility, en ella se narra el hundimiento de un barco llamado “Titán”. Lo asombroso: es la predicción descriptiva del hundimiento del “Titanic” en 1912. (Anécdota 2): “Pen Pals”: un filólogo (Dr. James Murray) se asocia con otro personaje (anónimo) para escribir el famoso Oxford Dictionary (1933). Harvey da cuenta de relación de amistad entre los expertos. Al final, el Dr. Murray descubre que su colega es un loco-criminal encerrado en el manicomio de Broadmoore Asylum. (Si esto no ocurrió así, el oficioso Harvery ha cumplido su trabajo: la verdad no es lo que se cuenta sino cómo se cuenta).
 
IV
(Anécdota 3): “The Last Case of Henri Latour”, un detective francés (Henri Latour) tenía poderes deductivos (al estilo Holmes). El detective logró capturar a cierto Asesino y llevarlo a prisión. Ese fue su último caso. Luego, Latour decidió retirarse y vivir una vida solitaria. Cuando murió, se supo que aquel famoso Asesino (ahora en prisión) era el hijo de Latour. (Anécdota 4): ‘I am Mr. Pierce’. La policía llevó a Mr. Pierce a la comisaría, había atropellado a una mujer. Por suerte, a la anciana no le pasó nada. Harvery explica el hecho de la manera siguiente: la esposa de Mr. Pierce permanecía en un estado de depresión (su hijo murió en un accidente de tren) y Mr. Pierce solía manejar por las tardes a manera de terapia combinada con alcohol. El twist de la historia: el accidente ocurrió en 1853: el carro era de caballos. Y Mr. Pierce era en realidad Franklin Pierce, el presidente en funciones de Estados Unidos. (Anécdota 5): “Winchester Cathedral’. Una mujer (Sarah) heredó 20 millones de dólares. Se estableció en San José, California. Por 38 años dedicó su fortuna para construir una enorme casa laberíntica (con cuartos que daban a pasillos y a habitaciones selladas). Sarah era la heredera única de la industria de las armas Winchester. Quiso construir un cuarto para cada una de las víctimas asesinadas por las balas del rifle Winchester. Su casa era una sucesión de cuartos habitados por fantasmas de la culpa cristiana (esto último, no lo dice Harvey).
 
V
Herramientas principales: información fragmentada, “datos ocultos”, trivia americana. La tradición narrativa: la anécdota, la vox populi que se acerca a la moraleja textual, a la parábola sapiencial. Pero la esencia de las anécdotas-Harvery alcanzan solo para el divertimento, el gozo auditivo; el chisme que es micro-narrativa con pizcas de asombro, breves historias de telefonito-descompuesto, de eventos recreados por la imaginación y la voz seductora que proclama acercamientos a la verosimilitud: ficciones que buscan ser literales: así fue, así como te lo cuento (la anécdota si oral dos veces creíble). Quien subestime el género breve de la anécdota no sabe lo que se pierde. Es la perfección literaria del chisme, es el gusto por el remate sorpresivo, humorístico, casi freudiano, casi maquiavélico (dime qué anécdotas repites y te diré qué amigos -o enemigos- tienes). La ideología se digiere mejor mediante la historia sabrosa, amena, aguda. “¿De quién o de qué hablará Harvey hoy?” Se preguntaban sus radioescuchas. Esas cápsulas reconstruían vagamente el tejido simbólico de una vida, de un personaje en su burbuja de ideales norteamericanos (una sola acción basta para ascender a esa abstracción libresca llamada Historia).

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lunes, 18 de enero de 2021

Micromentarios: Citas | Rius

CUIDADO: SI UN AFORISMO NO
EDUCA, MATA EL TEDIO
 
JOSÉ MANUEL GARCÍA-GARCÍA (NMSU)
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I
Eduardo del Río, Rius, Casa de citas (2010, publicados originalmente en la revista El Chamuco). Son 90 páginas de aforismos, cada página tiene 12 (a veces 20) aforismos con ilustraciones y breves comentarios estilo Rius. Tan Rius: el amo de la ocurrencia acertada, del humorismo ilustrado (o el ilustrador de su humorismo). Rius coleccionista de dibujos, de estampillas, de aforismos, de anécdotas. Rius pícaro-pop, su Casa de citas refleja su filosofía: el conocimiento libresco, la moraleja en una nuez, en una frase de efectos duraderos: pedagogía práctica en el bolsillo de la memoria, adorno en la boca del ingenio, entre amigos que celebran cada cita, cada ocurrencia de uno que ha vivido con la intensidad de una ciudad al borde del apocalipsis político. Rius rojillo, abuelo de guerrilleros y de una izquierda agradecida. Sus libros de culto religiosamente secular: lo admira nada más una legión de millones. Casa de citas es el reflejo de un hobby de mesabanco, de meditación y gusto por la frase de primer impacto. Cita que es compendio, museo del acierto verbal, de ironía compartida que Rius adorna con su ingenio barroco. Es un libro para la reunión en el Café del Centro, entre cuates que hojean Casa de citas, ansiosos de compartir el gesto-sorpresa y escuchar (de nuevo) la frase que haga estallar la enésima carcajada (cosa de amigos).    
 
II
Escuchen ésta de Norman Miller: “Pienso que Dios ha dejado de ser todopoderoso, sólo hace lo mejor que puede”, pobre Dios, tan semejante a nosotros. (Risas). Y oigan esta otra frase: “Hijo, este mundo es tan raro, que hasta es posible que exista el espíritu Santo”, sí, es de Borges: la ficción escapó del libro, ahora anda en las calles. Pero escuchen ésta de Twain: “El banquero es aquel que nos presta el paraguas cuando hace sol y quiere que se lo devuelvas cuando empieza a llover”, leve crítica a los crímenes del capitalismo, al “frío cálculo del interés” que denunciaba Marx. Y escuchen ésta: “Especialista es el que sabe todo acerca de algo y nada acerca de todo lo demás”, esta frase es de Bierce, frase que no quieres recordar cuando estás en la sala de operaciones. (Risas). Va otra cita: “Al que no tiene éxito, todo éxito le parece injusto”, es de Jardiel Poncela, está del lado de la envidia, es una frase que nos recuerda tanto proyecto muerto. (Sonrisas incómodas).
 
III
Escuchen esta: “La mayoría de los hombres prefieren confesar los pecados de los demás” es de G. Greene, el chisme tiene su aforismo en esta frase. Y miren, ésta de un filósofo local llamado Sofocleto (Risas): “Sí, ya lo sé. Todos los demás maridos son perfectos”, es la frase que termina una discusión acalorada; es menos que una disculpa, una salida no esperada. Y qué les parece la siguiente de Picasso y su cinismo tan celebrado: “Me gusta vivir pobre, pero con mucho dinero”. Y la frase que Chuck Palahniuk le robó al zen: “Lo máximo que podrías esperar de la perfección es un instante”. Y la frase que derrotaría toda fantasía: “Muchos hombres que se enamoran de un lunar, cometen el error de casarse con toda la muchacha”, es de Stephen Leacock, e ilustra a los desengañados. Y escuchen la siguiente: “Me parezco al que llevaba un ladrillo consigo para mostrar al mundo cómo era su casa”, es una frase de Brecht, y es para los que cargan con la suma de vida perdida. Y la frase que nos hermana en la ignorancia: “El que sabe muy poco, lo está repitiendo constantemente”, es de Tomas Fuller y aguanta para una pinta de Acción Poética. (Risas).
 
IV
Ya quedan pocos, escuchen el siguiente afo: “Rezar es pedir que las leyes de la naturaleza se anulen en beneficio del que está pidiendo milagros”, es de Bierce, habría que incluir esta frase en cada misal, para prevenir desengaños. (Risas). Escuchen ésta: “Enamorarse es exagerar enormemente la diferencia entre una mujer y otra”, es de Shaw y no sé si es una frase misógina; todavía no entiendo el nuevo paradigma feminista. (Sonrisas confundidas). Bien, la que sigue: “Cuando yo quiera tu opinión, te la daré”, es de Samuel Boldwyn, y sirve para callar a más de tres que insisten en educar nuestra vejez. (Risillas y toses). Similar es el aforismo siguiente: “No hables mientras te estoy interrumpiendo”, es de Michael Curtiz, es una frase que hemos oído con otras palabras, otras veces. Y, ya, por último, porque tengo que llevar otro libro a la imprenta (risas): “Si hablas a Dios, estás rezando, si Dios te habla, eres esquizofrénico”, es de Thomas Szasz (que en apellido va el golpe -risillas-).
 
V
Rius incansable, Rius maestro de generaciones, showmanship, personaje del México de la resistencia, del “anhelo de cambio”, de la canción asociada con la protesta, con el divertimento a costillas de la corrupción, de la injusticia, de la incompetencia, enemigo del pri, del pan, del capitalismo, figura emblemática del yanquigohome y la rebelión rojilla (guevarismo que llama al voto partidista). Todo esto y más es Rius, ese que toma el micrófono y lee al estimado público su colección de aforismos, su Casa de citas, donde (dice) lo esperan con los brazos abiertos. Rius tan lleno de gracia(s), frente a un público que se sueña en el Café del Centro, una tarde (lluviosa) cualquiera.
 
 
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